Mirna Lacambra

PRESIDENTA-FUNDADORA DE LA ASSOCIACIÓ AMICS DE L’ÒPERA DE SABADELL

En cada audición espero descubrir un valor artístico fuera de lo común

Desde hace 27 años la soprano sabadellense Mirna Lacambra está al frente de la Associació d’Amics de l’Òpera de Sabadell, entidad que fundó en 1982 y que ha convertido la ópera en una seña representativa del municipio. Después de que su carrera profesional como cantante le permitiera recorrer gran parte del mundo -trabajando en escenarios de Europa, Estados Unidos y América del Sur-, la soprano decidió centrarse en su faceta de dirección, organizando las temporadas operísticas en Sabadell. El descubrimiento de nuevos talentos y la divulgación del género operístico han centrado su trayectoria.

Toda una vida dedicada a la ópera. Empezó encima de los escenarios, actuando, y ha continuado detrás de ellos, planificando y diseñando la programación ofrecida año tras año. A pesar de que durante cuatro años compaginó las dos facetas, la gestión acabó ganando la partida al canto. ¿Le aportó más la tarea de dirigir?

Me aportó otros valores. El cantante debe estar constantemente atento a que su instrumento esté siempre en perfectas condiciones. Su instrumento, que es su cuerpo, desde la cabeza a los pies, debe entrenarse diariamente, como cualquier deportista que quiera hacer carrera, pero además debe hacer ARTE y prepararse intelectualmente, ensayar, estudiar nuevos personajes, repasar... si ya está en carrera, debe viajar, etc. Con todo esto, le queda poco tiempo para dedicarse a los demás. Esto hace que el cantante sea, o deba ser, más egoísta, o más concentrado en sí mismo que otras personas. 

Advertí que no podía compaginar las dos facetas. Intentarlo me resultaba muy conflictivo. Comencé a pensar muy seriamente en cuál era mi deber delante de la sociedad y sobretodo en la idea de propagar el fenómeno ÓPERA en nuestro país y también la ayuda a jóvenes cantantes españoles. Decidí paulatinamente dejar mi carrera de cantante y así ejercitar otros valores que han sido volcarme hacia los demás. Hacer descubrir el mundo mágico de la ópera a muchísimas personas. Hacer llegar la ópera a tantas ciudades que nunca habían soñado en tener la ópera en casa. Ayudar a tantos jóvenes cantantes a realizar su sueño de actuar en un escenario y debutar en un personaje principal de alguna ópera.

El reconocimiento a su carrera profesional en el mundo de la ópera le ha llegado en forma de premios. El Ayuntamiento de Sabadell ya le ha entregado la Medalla de la Ciudad al Mérito Cultural, y la Generalitat la premió con una Creu de Sant Jordi, valorando el impulso que ha impregnado al arte de la ópera. Este impulso le ha permitido fundar la Associació d’Amics de l’Òpera de Sabadell (AAOS), organizar 26 temporadas operísticas, producir más de 94 montajes en Sabadell, crear el coro propio de la asociación, la Orquestra Simfònica del Vallès, el Ciclo Òpera a Catalunya, un concurso de canto nacional, y una escuela de ópera. ¿Se necesita mucho ímpetu para llevar a cabo tantas iniciativas, es consciente de la gran tarea promocional que han representado sus proyectos?

Creo que sí y me siento muy orgullosa por ello. Durante estos 26 años he dedicado todas mis energías a servir a los demás y sobre todo a servir a la ópera, espectáculo fascinante y que yo diría que nos tiene embrujados a todos los que formamos Ópera XXI. En estos 26 años, la ópera en España ha crecido muchísimo, se ha expandido por toda la geografía hispana, como nunca podíamos haber soñado. Sin embargo, todavía nos falta mucho para llegar al nivel europeo, pero estoy segura que con el tiempo conseguiremos alcanzarlo.

Nacida en Sabadell.  ¿Ha sido fácil conseguir que una ciudad como Sabadell conozca y dé valor a un arte como la ópera?

Creo que la dificultad ha sido la misma que la que hubiera existido en cualquier ciudad española sin temporada lírica, sólo con el agravante de tener el Gran Teatre del Liceu a 24 km. de Sabadell. No ha sido fácil. En principio algunos no entendían por qué teniendo una temporada lírica en el Liceu de Barcelona se quería crear otra en Sabadell. Pero yo les argumentaba que en Barcelona hay un campo de fútbol, el del Barça, y en Sabadell también tenemos uno, la Creu Alta. Por lo tanto, podíamos tener el Liceu en Barcelona y también La Faràndula en Sabadell haciendo temporada de ópera. 

Hubo muchas personas que creyeron en mi proyecto, confiaron en él y en dos meses hicimos cuatrocientos socios y fundamos la Associació d’Amics de l’Òpera de Sabadell. Debo decir que siempre me he sentido muy apoyada por mi junta que actualmente está compuesta por Xavier Gondolbeu (vicepresidente 1º), Joaquim Gil (vicepresidente 2º), Antonio Quintana (secretario), José Miguel García (tesorero), Carmen Anadón, Ramon Casañas, Jordi Torrents y Ramon Saumoy.

Actualmente estamos creciendo y queremos crecer más y para ello necesitamos un nuevo teatro con todas las características y necesidades que requiere un teatro de ópera. El Teatro La Faràndula no las tiene y en consecuencia nos crea muchas limitaciones. Consciente de esta carencia, nuestro Ayuntamiento lidera un proyecto llamado “Ciutat de la Música”, en el que se construirá un teatro de ópera y un nuevo Conservatorio de Música. Tenemos el terreno, el proyecto de los arquitectos Carles Ferrater y Ramon Sanabria, ganadores del concurso que se convocó en su día, y sólo falta lo esencial, el financiamiento para empezar las obras y que la Generalitat de Catalunya, el Ministerio de Cultura y diversas entidades se impliquen en el proyecto. ¡Ah sí!,… la crisis... pero personas destacadas del mundo empresarial opinan que cuando hay crisis es cuando se deben iniciar proyectos, precisamente para crear puestos de trabajo. Estamos muy ilusionados en este proyecto que esperamos se haga realidad en breve.

La asociación que preside ha recibido desde el principio mucho soporte por parte de los socios. ¿Cómo describiría la relación establecida con el tejido cultural de la ciudad y, sobretodo, con las instituciones locales y autonómicas? ¿Están satisfechos por el soporte que les han ofrecido?

Nosotros estamos satisfechos del soporte recibido por parte de los socios, columna vertebral de nuestra asociación, que agradecen generosamente el esfuerzo que realizamos temporada tras temporada. La relación con la Generalitat de Catalunya y con nuestro Ayuntamiento es buena así como nuestra especial relación con el Banco de Sabadell, que nos patrocina desde nuestros inicios. Todos ellos se sienten orgullosos de colaborar con el proyecto de Òpera a Catalunya que lleva las óperas a las ciudades más importantes del principado.

Cuando fundó la asociación, contó con el apoyo de un teatro que tenía ya experiencia, el Gran Teatre del Liceu. En las primeras producciones, el Liceu les ayudó cediéndoles recursos para poder realizar algunas de las obras. ¿Después de 27 años, cómo son las relaciones entre una asociación ya más que consolidada, como la vuestra, y el Gran Teatre del Liceu?

Es cierto que el Gran Teatre del Liceu nos prestó los decorados para los dos primeros títulos, Madama Butterfly y La Bohème lo cual siempre hemos agradecido, ya que en aquellos  primeros pasos fue de un valor incalculable. Nuestras relaciones con el Liceu siempre han sido y son excelentes. Gran parte de nuestro público, incluidos los socios, están abonados a la temporada del Gran Teatre del Liceu, y muchos abonados del Liceu, también lo están a nuestras temporadas.

La AAOS se ha caracterizado con un estilo muy propio; sin contar con los grandes divos de la ópera, sus producciones han incorporado intérpretes emergentes, nuevos talentos, combinándolos con cantantes profesionales experimentados. ¿Cuesta apostar por los nuevos valores?

Nosotros nunca hemos pretendido contar con grandes divos de la ópera. Primeramente porque no nos lo permitía nuestra economía, pero sobre todo porque nuestra filosofía es confiar en buenos profesionales, que en realidad son la base con la que se nutre el mundo de la ópera, y dar la posibilidad a los nuevos valores que van emergiendo, mostrándonos sus cualidades. Así surgieron Enedina Lloris, Stephano Palatchi, Josep Bros, Àngel Ódena, Nancy Fabiola Herrera, Albert  Montserrat, y tantos otros. 

Naturalmente es expuesto apostar por los nuevos valores. La base es que yo acostumbro a hacer muchas audiciones y en cada audición estoy esperando descubrir un cantante con un valor artístico fuera de lo común (como yo digo “un brillante”), y alguna vez lo descubro y entonces mi alegría es inmensa y hago lo imposible para ayudarle a que haga su debut. Es evidente que toda la responsabilidad recae sobre mí, pero si la prueba sale positiva la satisfacción será inmensa.

Mirna Lacambra empezó en el mundo de la ópera hace más de cincuenta años. La situación de la Ópera en España ha evolucionado desde entonces. ¿Con la perspectiva que le ofrece la experiencia adquirida en los diversos campos de la escena operística, cómo ve el futuro de la ópera en nuestro país?

Como ya he dicho anteriormente, el futuro de la ópera en España es muy halagüeño. Cuando debuté en el año 1959, en España sólo existía una verdadera temporada de ópera, la del Teatre del Liceu de Barcelona. Los amigos de la ópera de Bilbao, Las Palmas, Oviedo y algún otro sólo hacían breves festivales. En la actualidad, Ópera XXI agrupa unos 32 teatros y festivales de ópera. Creo que es obvio que el gusto por la ópera en nuestro país está disfrutando de un alto grado de reconocimiento intelectual y al mismo tiempo se está popularizando en diversas esferas de la población.

La ópera es un arte vivo con cerca de un millón y medio de espectadores al año.

Remedios Navarro Avilés . Presidenta de Ópera XXI y Directora Gerente del Teatro de la Maestranza.


Programamos siempre pensando en el público

Juan de León Suárez. Presidente de la Asociación Amigos Canarios de la Ópera


Ex Directora general del Gran Teatre del Liceu y Ex Presidenta de Ópera XXI

Rosa Cullell. La ópera en España vive un gran momento



Mahón es una ciudad de ópera y debe seguir siéndolo

Vicenç Tur. Alcalde de Mahón y Presidente de la Fundació Teatre Principal de Mahón


Este año cumplimos 60 años ininterrumpidos de ópera

Javier Menéndez. Director artístico de la Ópera de Oviedo


La reunión en Sevilla constató la vitalidad y pujanza de la ópera en nuestro país

Remedios Navarro. Directora Gerente del Teatro de la Maestranza


Las coproducciones y la colaboración son imprescindibles en tiempos de crisis

Emilio Sagi. Director Artístico del Teatro Arriaga de Bilbao


Jamás ha habido tanto público para la ópera

Joan Matabosch. Director artístico del Liceu y actual Presidente de la Asociación Ópera Europa