Joan Francesc Marco

Ex Director General del Gran Teatre del Liceu.

Nuestras instituciones culturales

29/06/2012

Durante estos años de dificultades económicas a nivel local, nacional, estatal e internacional han ido apareciendo artículos sobre la repercusión de esta crisis en los proyectos y equipamientos culturales de ámbito nacional o internacional. Últimamente se ha referido a ello Norman Lebrech, hablando del estado de las orquestas sinfónicas en el mundo. Y el escritor y amigo Vicenç Villatoro también ha hecho  interesantísimas reflexiones.


Creo que estamos en un momento decisivo para fijar las bases de los que tendrán que ser nuestras instituciones culturales: sus objetivos, su presupuesto, cómo se tienen que financiar y cuál tiene que ser la participación pública en la financiación; estas son algunas cuestiones sobre las que tenemos que reflexionar y posicionarnos. Los que tenemos la responsabilidad de gestionar un equipamiento no podemos caer en el simplismo de sólo pedir más recursos: debemos trabajar para que con nuestras propuestas la cultura deje de ser vista como un sector de gasto no prioritaria. La cultura también tiene que ser un factor de creación de riqueza económica y creativa, además de un servicio a los ciudadanos y, así, una inversión de presente y de futuro para el país.
La gestión cultural tiene que incorporar de manera urgente medidas de eficacia y de eficiencia produciendo los necesarios ajustes en el gasto y en la mejora de la productividad de las personas que trabajamos en  el sector.Si queremos que nuestras instituciones prolonguen en el tiempo su dilatada historia y sigan siendo referentes internacionales, debemos conjugar sabiamente excelencia, máxima calidad y servicio. Una deriva hacia alguno de estos vectores nos puede convertir en una institución alejada de los ciudadanos o, en el otro extremo, en una institución populista que se situará al margen del desarrollo cultural internacional.
El momento económico que estamos viviendo y la necesidad por parte de las administraciones de aplicar las medidas que consecuentemente afectan a los presupuestos de las instituciones culturales del país, deja a éstas un margen de acción muy pequeño. Cierto es que los modelos de gestión de los equipamientos, en momentos como estos, requieren de una revisión y una busca de optimización de recursos, pero también es muy cierto que no tenemos que perder de vista los objetivos esenciales  de cada equipamiento y de la necesidad de preservar el valor de la cultura en su justa medida y evitar desmontar, como un castillo de cartas, años de esfuerzos colectivos y banalizar la consecución de un posicionamiento internacional que beneficia al conjunto del país.

El Liceu ha tenido que tomar en las últimas temporadas medidas difíciles y dolorosas pero imprescindibles para garantizar el futuro. Es posible que en los próximos años tengamos que insistir en esta dirección hasta que la situación económica mejore. Nuestra responsabilidad es hacer viables los proyectos artísticos adecuándolos a la realidad del momento. Además de apostar por la calidad, es urgentísimo que se modifique la legislación para hacer más atractiva desde un punto de vista fiscal la participación de empresas y personas en la financiación de las instituciones culturales. Los modelos que tendrán futuro serán aquellos que sepan combinar con inteligencia la participación privada y la pública y no sólo en la financiación, sino en la gestión y en el gobierno de una institución. Hace falta que quien financie también participe en las decisiones de presente y de futuro de una determinada institución. Este es un momento decisivo para el presente y para el futuro de nuestras instituciones culturales que de alguna manera representan nuestra ciudad y nuestro país. De nosotros depende el futuro. Es una cosa de todos.

 

 

 

Festival Castell de Peralada, casi tres décadas de ópera

Oriol Aguilà. Director del Festival Internacional de Música Castell de Peralada


Teatro Principal de Mahón

El teatro de ópera más antiguo de España. .


La fuerza del conjunto

Inés Argüelles. Directora de la Fundación Premios Líricos Teatro Campoamor


La ópera es un arte vivo con cerca de un millón y medio de espectadores al año.

Remedios Navarro Avilés . Presidenta de Ópera XXI y Directora Gerente del Teatro de la Maestranza.


Programamos siempre pensando en el público

Juan de León Suárez. Ex Presidente de la Asociación Amigos Canarios de la Ópera


Ex Directora general del Gran Teatre del Liceu y Ex Presidenta de Ópera XXI

Rosa Cullell. La ópera en España vive un gran momento


Ex Director General del Teatro Real y Ex presidente de Ópera XXI

Miguel Muñiz. Debemos aprovechar las nuevas tecnologías para llegar a públicos más amplios


Mahón es una ciudad de ópera y debe seguir siéndolo

Vicenç Tur. Ex Alcalde de Mahón y Presidente de la Fundació Teatre Principal de Mahón


Este año cumplimos 60 años ininterrumpidos de ópera

Javier Menéndez. Director artístico de la Ópera de Oviedo


La reunión en Sevilla constató la vitalidad y pujanza de la ópera en nuestro país

Remedios Navarro. Directora Gerente del Teatro de la Maestranza