17 MAY
El Gran Teatre del Liceu de Barcelona acogió esta noche, con un lleno absoluto, la entrega de los VIII Premios Ópera XXI, los galardones nacionales de la lírica, en una ceremonia que volvió a congregar a las principales figuras e instituciones del sector operístico español y latinoamericano en torno a una celebración de la excelencia artística, la creatividad escénica y el trabajo colectivo que sostiene cada temporada lírica.
La gala, dirigida escénicamente por Joan Anton Rechi y presentada por el tenor José Manuel Zapata y la actriz Llum Barrera, se alejó deliberadamente del formato convencional de entrega de premios para convertir el propio teatro en espacio dramático y la ceremonia en una experiencia escénica atravesada por la música, el humor y la emoción. Al piano, Miguel Huertas asumió también un papel teatral activo en una velada concebida como un diálogo continuo entre la escena y la propia naturaleza de la ópera y la zarzuela.
La noche comenzó precisamente con una declaración de intenciones.
La soprano Sabina Puértolas, galardonada con el Premio a la Mejor Cantante Femenina, abrió la ceremonia desde el fondo del patio de butacas, atravesando lentamente el teatro mientras interpretaba el Tango de la Menegilda. Jugando con la complicidad del público a lo largo del recorrido, la cantante convirtió desde el primer momento el patio de butacas en espacio escénico y marcó el tono de una ceremonia que reivindicó la lírica como un lenguaje vivo, cercano y profundamente teatral.
“Esta noche entregamos los Premios Ópera XXI, octava edición, temporada 2024-2025. Los premios de la lírica española. Que es una forma muy elegante de decir: la gente que ha hecho que todo esto siga vivo”, señaló Llum Barrera desde el escenario durante el arranque de la gala. La velada alternó la entrega de galardones con distintas intervenciones musicales protagonizadas por artistas premiados e invitados. Tras el primer bloque de reconocimientos, el tenor Jorge de León —Premio al Mejor Cantante en categoría masculina— interpretó la romanza de la zarzuela Soledad (Rodrigo Prats) acompañado por Miguel Huertas, en otro de los momentos más celebrados por el público. José Manuel Zapata aprovechó el momento musical para arrancarse, en tono cómico, con el Tango de doña Virtudes (La Gran Vía). También participó la soprano Lora Grigorieva, alumna del Centre de Perfeccionament del Palau de les Arts —distinguido este año con el Premio Honorífico a la Institución Cultural—, que interpretó Connais-tu le pays?, de Mignon, de Thomas. La propia Sabina Puértolas regresó más adelante al escenario con un aria de Manon, de Massenet, en uno de los momentos más emotivos de la noche.
El jurado de esta octava edición, integrado por prestigiosos críticos y periodistas musicales nacionales e internacionales, reconoció lo mejor de la temporada 2024-2025 entre las producciones y artistas presentados entre el 1 de septiembre de 2024 y el 31 de agosto de 2025. Entre los galardonados figuraron el director Gustavo Gimeno, Premio a la Dirección Musical por Eugenio Onegin en el Teatro Real; Àlex Ollé, Premio a la Dirección de Escena por Lady Macbeth de Mtsensk en el Gran Teatre del Liceu e Il trovatore en el Palau de les Arts; y la soprano Sabina Puértolas y el tenor Jorge de León como mejores intérpretes femenina y masculino de la temporada.
El reconocimiento al Mejor Joven Cantante recayó en el bajo Manuel Fuentes, mientras que la soprano estadounidense Nadine Sierra recibió el premio a la Mejor Artista Extranjera por su destacada presencia en los escenarios españoles durante la temporada.
En el apartado creativo y técnico, los premios distinguieron a Alfons Flores (escenografía), Felipe Ramos (iluminación), Ana Garay (vestuario) y Pedro Chamizo (videocreación).
El Premio a la Mejor Nueva Producción fue para El cuento del zar Saltán, de Rimski-Kórsakov, presentada en el Teatro Real con dirección escénica y escenografía de Dmitri Tcherniakov, mientras que Benjamin a Portbou, de Antoni Ros-Marbà, encargada y estrenada en el Gran Teatre del Liceu, obtuvo el Premio a la Mejor Propuesta de Nueva Creación Lírica Contemporánea. La dimensión pedagógica y divulgativa de la lírica también tuvo un lugar destacado en la ceremonia. El Premio a la Mejor Iniciativa o Proyecto de Difusión de la Lírica reconoció la labor de La Federica, la compañía infantil residente de la Ópera de Oviedo, por su trabajo de formación escénica y musical con jóvenes intérpretes y su capacidad para acercar la ópera a nuevos públicos.
El Premio Patrimonio Lírico Español distinguió la recuperación de El gitano por amor, de Manuel García, realizada por el Ópera Estudio de Málaga, mientras que el Premio a la Mejor Nueva Producción Latinoamericana, concedido en colaboración con Ópera Latinoamérica (OLA), reconoció la producción de Billy Budd del Teatro Colón de Buenos Aires.
La gala entregó además tres galardones honoríficos. El Premio Honorífico a la Institución Cultural recayó en el Centre de Perfeccionament del Palau de les Arts por su labor en la formación de jóvenes artistas; el Premio Honorífico a la Mejor Iniciativa de Mecenazgo fue para la Fundación Banco Sabadell; y el Premio Honorífico a la Trayectoria Profesional reconoció a los impulsores de la Asociación Ópera XXI, por su contribución al desarrollo y consolidación del sector lírico español durante las últimas dos décadas.
La presidenta de Ópera XXI, Isamay Benavente, subrayó durante su intervención el carácter colectivo de la profesión lírica: “Hoy celebramos la excelencia, pero sobre todo celebramos la entrega. La lírica no es un arte de solistas, ni siquiera cuando el foco apunta a uno solo. Es un ecosistema complejo que requiere, por encima de todo, de un espíritu de colaboración real entre todos los sectores que forman parte dentro y fuera del teatro”. “La colaboración es lo único que nos hace invencibles”, añadió.
Los Premios Ópera XXI cuentan con el apoyo del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM) del Ministerio de Cultura, representado en la ceremonia por Ana Belén Faus.